Te amo,Te dije en aquél momento de mi vida.
Te amo, y no quiero separarme de ti.
Tú sonreíste aunque sabías que no era verdad, y aguardaste callado a mi amenazador beso de despedida.
Sabías que no volvería, que me iría lejos, que te mentiría, pero tú únicamente sonreías al verme marchar mientras que con nuestro último beso me dabas tú alma y yo, a cambio, egoísta de mí, te di falsas esperanzas.
Ahora ha pasado el tiempo, hace ya, meses que no te veo.
Estoy sola, desterrada en una parte del mundo que no conoce nadie más que mi propio ego.
Y siento que muero, que no soy nada, que estoy deshecha, desprendida del cuerpo mi alma marchita por el pasar corroído del tiempo.
Aquel reloj de arena que se paró junto con nuestro último beso.
Y que último beso más débil. Ahora que se, que ya no te tengo, que no eres mío, que es tú perfume dueño de otro, tus labios y tu cuello, prohibidos para mí, y tus ojos, aquellos malditos ojos que una vez me tuvieron tan hechizada, y que ahora me matan.
Me hacen llorar lágrimas secas por mi rostro.
Y es que ahora, comprendo que me amabas, que te amaba, que fui una necia al irme y no volver.
Que ahora intento coger todos los granitos de arena, uno a uno si hace falta, para devolverlos al pasado y hacer que mí presente cambie.
Por que no tengo vida si no es contigo, no tengo ojos para mirar si no son a ti, mis manos ya no me sirven y mi corazón dejo de latir en el momento que Salí de tu habitación.
Estoy muerta, sin vida, sin esperanzas, amarga de mí, culpa solo mía, largo etéreo que me espera sin ti, vigilia perpetua adueñado de mis sentidos.
Te siento y no te miro, por que mi cobardez me impide volver. Y solo me limito a Soñar, que algún día, puedas perdonar lo que yo no pude perdonar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario